LOS LENGUAJES DOCUMENTALES

     

    J. Rowley, en su libro Organizing knowledge, emplea indexing languages para referirse a "una lista de términos o notaciones que pueden ser utilizados como punto de acceso en un índice", dando una definición alternativa a continuación: "un conjunto de términos (el vocabulario) y las técnicas para utilizar las relaciones entre ellos en un sistema para dar descripciones de índice".

    C. Guinchat y Menou aportan su opinión de lo que debe ser un lenguaje documental: "Les Langages Documentaires son lenguajes convencionales utilizados por una unidad de información para describir el contenido de los documentos para almacenarlos y recuperar las informaciones".

    Yves Courrier se inclina también por la utilización de Langages Documentaires y los define como "unos lenguajes artificiales que permiten generar la representación formalizada de los documentos y de las preguntas que interesan a un grupo de usuarios a fin de recuperar los documentos que respondan a las preguntas".

    Blanca Gil Urdiciaín entiende por Lenguaje Documental "todo sistema artificial de signos normalizados, que facilitan la representación formalizada del contenido de los documentos para permitir la recuperación, manual o automática, de información solicitada por los usuarios".

    El lenguaje documental es considerado como objeto de estudio de la lingüística documental, cuyas bases teóricas proceden de ramas del conocimiento tales como la lingüística general, la semántica, especialmente la estructural, la sintaxis o gramática, la terminología u onomasiología, la lexicología y la lingüística textual, entre otras. No obstante el lenguaje documental es anterior al nacimiento de la lingüística documental como disciplina.

    El lenguaje documental tiene conexiones con diversas ramas del conocimiento, entre otras: con la inteligencia artificial, la lógica, y, en la medida en que el proceso documental es un proceso de comunicación, y el lenguaje documental es mediador en ese proceso, se le pueden atribuir relaciones con la teoría de la comunicación y con la teoría de la información. Es evidente, por otra parte, la existencia de influencias de las especialidades antes mencionadas (semántica estructural, sintaxis, lingüística textual, etc.) con el lenguaje documental.

    Partes componentes

    El lenguaje documental es un lenguaje no natural, aunque utiliza los signos de éste. Esos signos adquieren valor semántico por medio de su normalización y de las reglas morfosintácticas que lo articulan. Son precisamente esas reglas las que le dan categoría de lenguaje.

    Los signos del lenguaje natural son las palabras, que representan nuestro conocimiento de la realidad, el lenguaje documental se sirve de ellas y, en ocasiones, las reemplaza por símbolos cargados de significado preciso, de forma que lleva a cabo la representación del documento en virtud de una correspondencia analógica. Esta representación convencional se produce cuando simboliza los elementos constitutivoos del lenguaje de descripción por medio de instrumentos visuales de representación -la notación simbólica-; éste es el caso de los sistemas de clasificación que, por el procedimiento de notación, representan ideas de manera unívoca a través de números ordinales.

    Principios

    En razón de su propia naturaleza, el lenguaje documental no puede ser redundante. Si consideramos además sus fines, comprendemos que debe estar dotado de una sencilla organización..

    El lenguaje documental no deja lugar para la reiteración de términos, su eficacia aumenta a medida que la redundancia es eliminada o controlada. Por ello, este lenguaje debe regirse por el principio de entropía que, como concepto opuesto a la redundancia, se corresponde con la mayor cantidad de información aportada por un solo signo o mensaje. Precisamente, el carácter entrópico del lenguaje documental es lo que le diferencia del natural que al ser fundamentalmente oral requiere mucha redundancia, es decir se produce la sinonimia, accidente lingüístico que puede distorsionar la comunicación.. El lenguaje documental tiene que suministrar pero controlandola esa redundancia o esa sinonimia de la lengua natural.

    El lenguaje documental ha de ser unívoco, por ello se llama controlado, no puede permitirse la ambigüedad del lenguaje natural. En comparación con el crecimiento de las ideas, el desarrollo del lenguaje natural es lento, como consecuencia, es necesario utilizar la misma palabra para expesar dos o más ideas. Ello da lugar a la homonimia, otro accidente lingüístico a controlar por los lenguajes documentales.

    Derivada de esos accidentes surge la ambigüedad, que crea dificultades en la recuperación: se trata del ruido (caso de la homonimia) y silencio documentales (en el caso de la sinonimia). Sólo el logro de la deseable entropía puede evitar estos inconvenientes y facilitar una recuperación eficaz de la información.

    Objetivos y funciones

    El lenguaje documental es un lenguaje intermediario en la medida en que sirve de puente entre las informaciones contenidas en los documentos y las informaciones solicitadas por los usuarios. Sirve fundamentalmente para normalizar la indización , que como sabemos es un proceso doble: se indizan los documentos en la fase de entrada en el sistema, y se indizan las preguntas de los usuarios en la etapa de salida o de recuperación. Los lenguajes documentales dotan de coherencia al proceso de indización, facilitando la coincidencia entre los significantes a utilizar en las dos etapas.

    Su capacidad de representar sin ambigüedad los contenidos documentalesle permite cumplir dos objetivos fundamentales: el de inducción y el de representación. El primer objetivo lo cumple dado que el usuario tiene un instrumento de consulta que le guía a utilizar unos determinados términos para el concepto requerido proporcionándole además otros que pueden también interesarle para su búsqueda. La representación se consigue controlando la ambigüedad de los términos, reduciendo el volumen del vocabulario de la lengua natural ya que no toma en consideración más que los sustantivos o sintagmas nominales, normalizándolos, y seleccionando además, de entre ellos, un solo término entre dos o más nociones consideradas sinónimas. El lenguaje documental es igualmente de gran utilidad para la ordenación o archivo de documentos.

    Además de las mencionadas funciones, el lenguaje documental resuelve igualmente problemas planteados por el multilingüísmo, como en el caso de los tesauros multilingües, que sirven de puente a diferentes lenguas, o en el caso de los lenguajes de clasificación, fundados en la simbolización númerica, que los hace independientes de toda lengua y constituyen una escritura comprensible en todos los países, de ahí su fácil empleo internacional.

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