DEFINICIÓN, CAMPO Y OBJETIVOS DE LA BIBLIOGRAFÍA 

 Fuentes de conocimiento, fuentes de información, fuentes bibliográficas.

 Definición.

 Campo de la bibliografía

 Las formas de la Bibliografía

 Objetivos de la bibliografía

 

Cualquier tarea de investigación, por empírica o por modesta que sea, tiene necesidad de apoyarse en los trabajos que han llevado a cabo anteriormente otros investigadores, tanto para tomar como base sus conocimientos como para rebatirlos y evitar así caer en los mismos errores, si es el caso. Si esto no fuera así, si la investigación de unos no se basara en los resultados de las experiencias de otros, la Humanidad habría avanzado escasamente. La comunidad científica, en la más amplia acepción del término, ha plasmado sus conocimientos y experiencias por escrito, en una serie de soportes y bajo diferentes formas; en estos documentos están, pues, concentrados sus saberes y sus errores, su historia, sus experimentos y los resultados negativos o positivos de la investigación. La actividad científica se nutre de la información: el documento, bajo sus diferentes formas no es sólo un útil de trabajo, sino también un medio de producción. La búsqueda de información es una actividad fundamental para el investigador, que dedica a ella más de las tres cuartas partes de su tiempo.

Por eso, el primer paso para comenzar un trabajo de investigación consiste en utilizar las fuentes de información bibliográfica. Utilizamos fuentes de información desde que aprendemos a leer ya que tales son todos los documentos escritos que utilizamos y que nos transmiten información. En sentido más estricto, hacemos uso de esas fuentes cuando necesitamos una determinada información, bien sea directa o indirectamente, para uso científico o divulgativo, para saber qué hay sobre un determinado asunto (exhaustividad) o dónde está aquello que nos interesa de todo lo que hay sobre un asunto (selectividad). En ambos casos será necesario conocer las fuentes bibliográficas de una manera mucho más precisa: qué son, cuáles son, qué contienen y cómo y cuándo se utilizan.

Y, por el mismo motivo, cualquier trabajo de investigación, sea cual sea su envergadura, da como resultado, además del producto mismo de la investigación (generalmente escrito), una compilación de fuentes de información en las que el investigador ha bebido. Ambas etapas (que podríamos llamar la etapa previa y la posterior al trabajo de investigación, aunque las dos tengan lugar no sólo antes y después del proceso investigador, sino también durante el mismo), son las dos caras de la bibliografía, sus dos vertientes fundamentales.

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Fuentes de conocimiento, fuentes de información, fuentes bibliográficas.

Desde el mismo momento en que el ser humano ve la luz (o tal vez incluso antes), comienza a recopilar datos sobre el mundo que lo rodea. Todos estos datos llegan a él a través de cualquiera de sus sentidos, que los percibe, y se almacenan en el cerebro, que los procesa y gestiona. La recepción, admisión, procesado y uso de conocimientos será ya constante durante toda la vida. Aquellos elementos que proporcionan al hombre datos sobre su mundo son las fuentes de conocimiento. Las fuentes de conocimiento sensorial son comunes a hombres y animales, forman el primer escalón en la escala de conocimientos y se encuentran en el origen de la experiencia cognitiva.

El siguiente escalón está formado por el procesado y la gestión de los conocimientos con el fin de que aporten algo más que un simple estímulo sensorial. Para ello se precisa la concurrencia de otras actividades cerebrales, además de la percepción. Así, la percepción y la memoria dan lugar a la experiencia. En el nivel más elemental, este grado de conocimiento sigue siendo común a hombres y animales y puede ser o no consciente. Aunque los datos sean más elaborados, el origen es el mismo y siguen siendo las fuentes de conocimiento. El nivel superior requiere la concurrencia del entendimiento, es exclusivo del ser humano y es donde el campo se amplía considerablemente: la mayoría de los objetos y experiencias que encuentra el hombre a lo largo de toda su vida son fuentes directas de conocimiento, aunque no siempre lo son de información.

Cuando los elementos que aportan datos al hombre son capaces, no sólo de transmitir un conocimiento, sino de ampliar o precisar los datos que se poseen sobre él mismo o sobre otros, pueden comenzar a estimarse como fuentes de información. Cuando informan sobre sí mismas se consideran fuentes primarias; cuando informan sobre otros elementos deben considerarse fuentes secundarias. Mercedes Dexeus diferencia entre fuente primaria de conocimiento -el objeto mismo del estudio, cuyo conocimiento es fruto de la experiencia- y fuente secundaria de conocimiento al producto del estudio del objeto.

La condición para que la información pueda ser permanente e inalterable es que debe estar contenida en un soporte, dando lugar así a la información documental. Para muchos autores, las fuentes de información documental son aquellas que contienen información registrada en cualquier tipo de soporte material permanente. Esta teoría amplía considerablemente el concepto de fuente documental: una estela funeraria, un cuadro, una señal de tráfico podrían ser consideradas fuentes de información documental. La delimitación de lo que son y no son las fuentes documentales está relacionada directamente con el concepto mismo de documento. Martínez de Sousa considera información documental la "información contenida en documentos, ya sean estos escritos (archivos, bibliotecas, hemerotecas), icónicos (museos, iconotecas) o sonoros (discotecas, fonotecas)".

Otros autores, por el contrario, consideran la información documental y la información bibliográfica como dos cosas completamente diferentes: sólo cuando la información contenida en cualquier soporte documental es información escrita se podría hablar con propiedad de fuente de información bibliográfica. Según Carrizo Sainero, "se considera información bibliográfica la que se obtiene de forma escrita, contenida en un documento que permite leerse de manera lógica, completa e independiente". Esta idea excluye de la consideración de fuente de información bibliográfica ciertas formas de información: grabados, vídeos, fotografías y toda la información exclusivamente iconográfica y audiovisual, lo que ha sido muy contestado por algunos autores, que argumentan que los emisores de información bibliográfica no tienen por que limitarse a ser fuentes escritas. La misma autora parece contradecirse entre su propia definición y el cuadro de tipología de las fuentes de información que incluye en el mismo trabajo. En cualquier caso es necesario distinguir entre el soporte y el contenido a la hora de establecer cualquier tipología documental.

En cualquier caso, las fuentes de información serían aquellos elementos capaces de proporcionar información sobre ellos mismos y sobre otros documentos y, en consecuencia, su función "es el estudio de documentos y cualquier otro objeto productor de información". Cabría considerar que las fuentes de información bibliográficas tendrían idéntico cometido referido a los documentos bibliográficos. Esto lleva forzosamente a la necesidad de delimitar tres conceptos: el de fuentes, el de bibliografía y el de información.

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Definición.

La definición de cualquier campo del conocimiento encierra una declaración de principios del autor de la definición con respecto al concepto sujeto de la definición, y una delimitación del campo que ocupa dicho concepto. De ahí la dificultad de elaborar definiciones precisas, y de ahí la necesidad de hacerlo antes de trabajar sobre cualquier materia.

No es fácil definir el concepto de "fuentes de información bibliográficas" de forma precisa y clara. La idea que encierra este concepto es compleja, tanto por la amplitud del campo que cubre como por los diferentes puntos de vista desde los que se puede analizar.

María Moliner define la palabra "Fuentes" en su sexta acepción como "Sitio de donde se obtiene una noticia, conocimiento o información"; el término "Informar" es, en su tercera acepción, "Dar a alguien datos o noticias sobre cierta cosa que le interesa"; y Bibliografía "1. Descripción de los elementos materiales del libro. 2. Lista de libros sobre cierta materia, o información acerca de ellos":

El Diccionario General Ilustrado de la Lengua Española, por su parte dice que "Fuentes", en su cuarta acepción es "Principio, fundamento, origen..."; "Información" (sexta acepción) "Comunicación o adquisición de conocimientos sobre que permiten ampliar o precisar los que se poseen sobre una materia determinada"; y Bibliografía es 1. Historia o descripción de libros o manuscritos, con datos acerca de sus ediciones, fechas de impresión, etc. 2. Relación o catálogo de libros o escritos referentes a materias determinadas "

Julio Casares, considera la quinta acepción de fuentes como "principio u origen de una cosa"; Informar: "enterar, dar noticia de una cosa; y Bibliografía: Ciencia que trata del conocimiento y descripción de los libros"

Tal vez la más reveladora es la definición del término "Information" es la que ofrece el Webster's Third Dictionary en su acepción 1d: "the communication or reception of knowledge or intelligence" y 2: "something received or obtained through informing as a: knowledge communicated by others or obtained from investigation, study or instruction", b: knowledge of a particular event or situation;" "Source" (acepción tercera): "a firsthand document or primary reference work". Para el término "bibliography" contempla las siguientes acepciones: 1a, "the history, identificationor analytical and systematic description or classification of writings or publications considered as material objetcs", ..3: "a list of source material (as books or articles) used in the preparation of a work or referred to in the text". La Enciclopedia Británica dice que Bibliografía es "the systematic study and description of books" y abarca dos conceptos: a) listado de libros según un determinado criterio (bibliografía enumerativa o descriptiva); y estudio de los libros como objetos tangibles (bibliografía analítica o crítica). También acepta este término para "to describe the product of those activities"

La Gran Enciclopedia Larousse, por su parte entiende el término "Fuente" como "principio, fundamento, origen de una cosa"; "Informar", como "dar a alguien noticia de alguna cosa"; y "Bibliografìa" como: "1. Historia o descripción de libros y manuscritos, con datos acerca de sus ediciones, fechas de impresión, etc. 2. Relación o catálogo de libros o escritos referentes a una materia determinada".

Le Petit Robert define "Source" en su segunda acepción como "fig. origine, principe"; en la tercera acepción "origine (d'une information); document, texte original"; el término "informer", en la segunda acepción: "mettre au courant de quelque chose"; y, finalmente, "bibliographie": "connaissance des livres publiés sur un sujet donné, et de leurs diverses éditions"

Le Dictionaire de notre temps considera la palabra "Source"como "2. Point de départ; 3. Origine; Oeuvre antérieure qui a fourni à un écrivain un thème, une idée, etc."; y Bibliographie "1. Science du livre, de l'édition, 2. Liste des écrits se rapportant à un sujet"

Las Normas UNE definen a la Bibliografía como técnica "Técnicas de identificación y descripción de documentos, así como de la organización de las descripciones obtenidas", y como documento "Documento secundario que presenta un orden determinado, una lista de asientos bibliográficos que contienen los elementos necesarios para describir e identificar unívocamente los correspondientes documentos". En nota indica que una bibliografía puede ser un documento independiente ("repertorio bibliográfico") o bien un apéndice o parte del documento"

Martínez de Sousa da la siguientes acepciones a la palabra fuente: "Documento que aporta información para el estudio de un tema; 2:, lugar donde se produce un flujo de mensajes". Considera el significado de información como "Adquisición o comunicación de conocimientos que permiten ampliar o precisar los que se poseen sobre una materia determinada"; y bibliografía: "1. Catálogo o lista de obras y documentos referentes a un autor o una materia; 2. Técnica de identificación y descripción de documentos y de la organización de las descripciones obtenidas; 3. ant. Conocimiento de los manuscritos; 4. ant. Ciencia del libro; 5. ant. Ciencia de las bibliotecas; 5. Ciencia de los repertorios".

El Glosario ALA define al término "Primary sources" como "Documentos fundamentales, originales, auténticos, que tratan de una matera determinada y se utilizan en la preparación de un trabajo"; "Information" como: "Todas las ideas, hechos y trabajos imaginativos de la mente que se han comunicado, registrado, publicado y/o propagado formal o informalmente, en cualquier forma". Por último, admite el término "Bibliography" con las siguientes acepciones: 1. Estudio de los libros como objetos físicos, a fin de determinar la historia y transmisión de los textos:. 2. Arte de describir los libros correctamente en lo que se refiere a la autoría de los trabajos que contienen, las ediciones, la forma física, etc.; 3. Lista de trabajos, documentos, y/o piezas bibliográficas que, generalmente tienen una relación entre ellos, por ejemplo, un autor dado, un tema determinado o que se han publicado en el mismo lugar. Difieren de un catálogo en que su contenido no se halla limitado a los fondos de una sola colección, biblioteca o grupo de estas".

De este conjunto de acepciones se obtienen dos ideas bastante definidas: 1, que el concepto de fuentes se refiere a elementos originales capaces de proporcionar datos, es decir, que son el origen de algo; y 2, que el término información se refiere a conocimientos que amplían, perfeccionan o delimitan otros conocimientos, o lo que es lo mismo, que remiten a un estadio cognitivo más complejo que la simple percepción. Por este motivo, la información o acción de informar supone la existencia de unos conocimientos básicos previos: el simple acceso de datos al cerebro es conocimiento, pero no es información.

La delimitación del término Bibliografía es, sin embargo, la que provoca mayores diferencias: la diversidad de definiciones señala una visión variada de la Bibliografía. El estudio de la técnica bibliográfica y de los métodos para su desarrollo parte de la consideración de la Bibliografía como ciencia o como técnica. Dada la amplitud del campo de la bibliografía y las posibilidades que se le abre, algunos bibliógrafos tienden a considerarla como ciencia: sin embargo, la creencia más extendida es la de considerarla como una técnica o ciencia auxiliar. Considerando en conjunto las definiciones precedentes se extraen tres ideas claras de lo que se puede entender como bibliografía:

1. La Bibliografía como disciplina, cuyo campo es el estudio de los repertorios, que pueden ocuparse de los libros tanto desde el punto de vista de su contenido como de su continente

2. La Bibliografía como técnica, que se ocuparía de los sistemas para elaborar repertorios bibliográficos mediante la búsqueda, selección, descripción y clasificación de libros.

3. La Bibliografía como producto, o documentos elaborados por la actividad de la técnica bibliográfica. Los instrumentos elaborados por la Bibliografía son los repertorios bibliográficos, que se componen de descripciones bibliográficas colocadas en un orden determinado y cada una de las cuales es la identificación de un documento. Jaime Moll distingue entre el conjunto de los textos que existen sobre una determinada materia (los textos en sí mismos) y la relación de dichos textos (repertorios).

Atendiendo al proceso de trabajo bibliográfico podemos distinguir entre los instrumentos para el trabajo bibliográfico y los instrumentos elaborados por la Bibliografía. Los primeros son lo que llamamos fuentes bibliográficas: todos aquellos documentos que pueden proporcionarnos información sobre otros documentos. Pero los instrumentos elaborados por la Bibliografía son, a su vez, fuentes de información bibliográfica. Las fuentes bibliográficas, pues, son productos de trabajo bibliográfico y a la vez instrumentos del mismo.

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 Orígenes y evolución del término.

No siempre ha sido el mismo el concepto de Bibliografía: las diferentes acepciones que ha conocido a lo largo de la historia aún pesan en la concepción y uso general de la palabra. El término bibliografía procede de la conjunción de dos palabras griegas biblion, libro, y grafen, escribir. Sin embargo, al principio graphein unido a biblion se utilizó con el significado de escribir libros (más bien en el sentido de copiarlos que en el de crearlos), no de describirlos, sentido que no adoptó hasta el siglo XII. A partir de la obra de Naudé Bibliographia Politica (1633), donde se ocupa de los autores que han escrito sobre política y de sus libros, se comenzó a utilizar como "lista de libros", y en este sentido se utilizó hasta 1700. Guerrieri sostiene que fue la necesidad de diferenciar el concepto "biblioteca", como conjunto organizado de libros del de descripción y lista de libros. No en vano Naudé era el bibliotecario del cardenal Mazzarino y el creador de lo que se considera primera biblioteca pública. Anteriormente se conocían repertorios que pueden considerarse como bibliografías, pero que utilizaban otros nombres: repertorios, catálogos, inventarios, índices... Poco tiempo después aparecerían ya dos obras que incluían la palabra Bibliografía en sus títulos con el significado que se le concede actualmente: Bibliographia parisina y Bibliographia gallica, de Louis Jacob de Saint-Charles, que fueron de hecho la primera bibliografía nacional de Francia.

En ese tiempo se consideraba la bibliografía como el estudio de los manuscritos, y con esa acepción aparece en 1704 en el Diccionario de Trévoux, el primero en definir el término como sustantivo (bibliographe), en la Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers, de Diderot y d'Alembert (1751), y en la cuarta edición del Diccionario de la Academia de Francia (1762), que ya incluye los términos bibliographe y bibliographie. En esta época se entendía al bibliógrafo como paleógrafo, acepción que se encuentra también en los diccionarios españoles de la misma época, y que se terminaría abandonando ante el avance de la Paleografía y la Diplomática. En el mismo siglo, Michel Denis, director de la Biblioteca Imperial de Viena utiliza el término Bibliografía para definir a la ciencia del libro en su obra Gründriss von Bibliographie (1774). Esta misma acepción es la que le concede Jean François Née de la Rochelle en su obra Discours sur la science bibliographique et sur les devoirs du bibliographe (1782), en la que divide a la disciplina en dos ramas: una relacionada con el arte tipográfico y otra con los libros en sí mismos.

La nacionalización de bienes decretado durante la Revolución Francesa dio lugar a la formación de enormes depósitos de libros que pronto fue necesario organizar siguiendo unas normas bien estrictas. Para ello se creó el Bureau Central Bibliographique, dirigido por Urbain Dimergue quien, para llevar a cabo la tarea publicó un Rapport Bibliographique (1798) con las instrucciones para la selección, catalogación y distribución de los libros acumulados. La palabra Bibliografía toma una acepción nueva, que dos siglos antes se había tratado de diferenciar: ciencia de las bibliotecas. En realidad se trataba más bien de la ciencia de la clasificación de los libros. Pronto se originó una considerable confusión terminológica, y así en los primeros tratados teóricos se hablaba indistintamente de bibliofília, biblioteconomía, bibliología, bibliotecología, historia de las bibliotecas paleografía y hasta crítica literaria bajo el título de bibliografía. Los trabajos de los bibliógrafos de finales del XIX (Peignot, Mortet, Langlois, etc.) terminan por aclarar los términos confusos y diferenciar acepciones.

A principios del siglo XIX Gabriel Peignot introduce el uso de un término que, aunque él no había creado, ni utilizado por vez primera, sí que comenzará con él a adquirir un significado propio: bibliología. A partir de su obra Répertoire Universel de Bibliographie (1812), se comienza a utilizar la palabra Bibliología para designar la ciencia del libro y Bibliografía como la rama de la Bibliología que se ocupa del estudio de los repertorios bibliográficos. Aunque la iniciativa no tuvo éxito inicialmente, esta acepción terminaría imponiéndose a finales del siglo. En 1896 Charles V. Anglois en su Manuel de Bibliographie Historique da una definición que delimita claramente el campo de la Bibliografía: "Bibliografía es aquella parte de la ciencia de los libros que trata de los repertorios y suministra los medios para procurarse información sobre las fuentes". El año siguiente, Charles Mortet, primer titular de la cátedra de Bibliografía de la École des Chartes de París da una definición más precisa: "El estudio de los repertorios en los que son descritos y clasificados los libros, repertorios a los que es preciso recurrir tanto para identificar los libros como para informarse acerca de lo que se ha publicado sobre un determinado tema". El mismo significado fue aceptado por Schneider en su obra Handbuch der Bibliographie (1823) donde define a la Bibliografía como "El conocimiento de los repertorios bibliográficos y los métodos para su compilación". En 1950 Louise N. Malclès afirma que "La Bibliografía ocupa un sector de la Bibliología o ciencia del libro y se propone buscar, identificar, describir y clasificar los documentos impresos con el fin de constituir los repertorios adecuados para facilitar el trabajo intelectual". Más recientemente Blum decía que "Bibliografía significa comúnmente la descripción de los libros y otras publicaciones; particularmente las relaciones de libros, los mismos repertorios; secundariamente el conocimiento de los libros y, en fin, la teoría de la información sobre las listas de obras y de otros auxiliares para llegar a su conocimiento"

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Campo de la bibliografía

Los diferentes autores no se ponen de acuerdo sobre el campo que le es propio a la Bibliografía. Para algunos, como Malclès, "el campo de la Bibliografía es aquel del documento impreso o reproducido por cualquier procedimiento mecánico". Esta concepción dejaría fuera de su campo no sólo los manuscritos sino también los soportes audiovisuales; para referirse a ellos, la autora cree que se debe utilizar otros nombres (discografía, filmografía, etc.). El hecho de que estos soportes contengan frecuentemente reproducciones de documentos impresos crea problemas a la hora de inventariar y aplicar nombres adecuados a los repertorios de este tipo. Para otros autores, la Bibliografía se ocupa indistintamente de cualquier clase de documentos.

Rino Pensato, por su parte, reconoce la existencia de dos tendencias en cuento a la definición del campo de estudio de la Bibliografía, y termina por inclinarse hacia la teoría de Malclès. Al mismo tiempo precisa que, aunque el objeto de la bibliografía es el libro, no todo aquello que se refiere al libro es objeto de la Bibliografía, e incluso se cuestiona que puedan serlo de la Bibliología o la Biblioteconomía. El mismo autor cita el esquema de Van Hoesen-Walter (1928) para señalar los campos que ocupan la Bibliografía según las partes de que consta: Histórica (se ocupa de la historia y evolución del libro), bibliotecológica (atiende a la colección, preservación y organización de los libros en las bibliotecas), enumerativa (listas de libros) y práctica (métodos de trabajo).

La literatura especializada anglosajona concede un campo muy amplio a la Bibliografía, pero a la vez insiste mucho en especificar y distinguir las áreas que le son propias, haciendo especial hincapié en la diferencia entre aquellas que se ocupan de los aspectos formales y las que lo hacen de los aspectos conceptuales. No obstante, hay que tener en cuenta que en la terminología anglosajona se utiliza un mismo vocablo (Bibliography) para designar indistintamente lo que en idiomas latinos se conoce como Bibliología y como Bibliografía y que, especialmente para los autores franceses, sirve para distinguir los dos aspectos de la disciplina.

Las nuevas tecnologías y los nuevos soportes de la escritura han ampliado el campo que se puede considerar propio de la bibliografía. Así Archimbaud escribía ya en 1970, que "designa tanto a una base de datos como a un instrumento de trabajo o a una técnica". En 1980 Tafarelli manifestaba que "la Bibliografía es el sector de las Ciencias de la Información que constituye los stocks ordenados de referencias documentales y los hace accesibles a los usuarios, empleando para ello, indistintamente, procedimientos manuales o automatizados". Es decir, las dos ramas tradicionales de la actividad del bibliógrafo -compilación y utilización de repertorios- siguen estando visibles, pero los stocks ordenados a los que se refiere el autor, pueden ser repertorios tradicionales o bases de datos.

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Las formas de la Bibliografía.

Consecuencia de la falta de acuerdo en la definición y delimitación del campo de la Bibliografía, tampoco hay unanimidad entre los diferentes autores en cuanto a las formas que puede tomar. La clasificación de la Bibliografía varía según el punto de vista del que se parta y el concepto mismo del término que hayamos admitido.

Easdile y otros, atendiendo al enfoque metodológico, la dividen en tres partes: analítica, que se ocupa del análisis y descripción del libro; histórica, ocupada en la historia de los libros, métodos de producción, forma de creación, etc.; y sistemática, que se encarga de la preparación de listas de libros. Otros autores coinciden en combinar la analítica y la histórica bajo el epígrafe de "crítica", mientras que algunos como Greg y Besterman consideran que la sistemática es la única Bibliografía que debe ser considerada como tal.. En realidad es una discusión propia del mundo anglosajón, como lo es la discusión conceptual del término: fuera de este, el uso de la palabra Bibliología ha dejado claros los límites de ambas disciplinas.

Sí que se puede considerar que existe una cierta unanimidad en cuanto a la concepción de la Bibliografía desde dos puntos de vista: descriptivo y analítico. El principal objetivo de una bibliografía descriptiva es la de organizar información detallada, documento a documento, escogida de una masa de materiales de una manera sistemática, para que otras personas puedan tener acceso a la información útil. La bibliografía crítica o analítica sería por el contrario aquella que no se limita a la compilación de repertorios, sino que incluye juicios de valor, sean estos documentados o simples opiniones del autor

Según el campo que cubre y los criterios que rigen la selección de los documentos que incluye, Robinson hace una división de la Bibliografía en general y especializada. A su vez, divide la Bibliografía general en universal, por grupos de lenguas, nacional y regional; y la especial en temas diversos, géneros literarios, categorías especiales de obras literarias, obras de un autor, impresos de áreas menores que una nación y ediciones y variantes de una obra determinada. Añade la posibilidad de clasificarla según la forma física del material que se va a incluir (libros y folletos impresos, publicaciones periódicas, artículos de publicaciones periódicas, manuscritos, películas, fotografías y vídeos, discos y carteles), según la forma (corrientes o retrospectivas), y según la forma física en que se publique (libros, publicaciones periódicas, series de fichas impresas, microformas y sistemas fotográficos y cintas de ordenador).

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Objetivos de la bibliografía.

M.A. Lewin Robinson dice que "el propósito de la Bibliografía... es ayudar al investigador a descubrir la existencia o determinar la identidad de los libros o de otro material documental que pueda serle de interés". Una definición tan amplia obliga a considera qué aspectos pueden considerarse de interés para el investigador (o incluso qué entendemos por investigador). A primera vista, el interés puede ir dirigido, de manera general, a localizar qué libros pueden interesar y qué nos puede interesar de esos libros. Así pues, los objetivos principales de la Bibliografía son dos: identificar los documentos e informar sobre sus contenidos. De estos dos objetivos principales se derivan sus objetivos específicos:

a) Orientar al investigador hacia la información que busca

b) Enseñarle a informarse sobre la materia de la investigación y sobre los documentos que la tratan

c) Localizar los documentos

d) Favorecer el acceso al documento y a la información

e) Adquirir un método de investigación.

La Bibliografía es, además, un instrumento imprescindible para el tratamiento de la información por parte de los profesionales: ayuda a la catalogación mediante la identificación, presta apoyo a la adquisición de nuevos fondos en las bibliotecas, sirve de base para los servicios de préstamo y, sobre todo, proporciona información bibliográfica sobre los documentos existentes atendiendo a diversos criterios.

La Bibliografía aparece como una disciplina autónoma, de contornos bien definidos. El trabajo bibliográfico consta de dos partes: la primera, sometida a la aplicación de reglas estrictas y que es sin duda de carácter técnico; la segunda, testimonio de la cultura y la personalidad del bibliógrafo, que, sin ser obra de creación original, puede ser obra de ciencia por el espíritu, el método y la calidad. Sea ciencia o técnica, la Bibliografía es instrumento básico de la investigación.

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Rosario López de Prado

Museo Arqueológico Nacional (BIBLIOTECA)

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